APDH repudia la violencia digital y persecución sufrida por la activista socioambiental y escritora Flavia Broffoni
Desde la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) manifestamos nuestro repudio a la violencia digital y persecución sufrida por la activista socioambiental y escritora Flavia Broffoni.
A partir de la situación con inmigrantes en Ceuta, ciudad española en el norte de África, junto al estrecho de Gibraltar, donde hace unos días se desató una crisis humanitaria, social y política que es noticia mundial, la IA de Google ubicó a Flavia en ese lugar y le endilgó acciones que nada tienen que ver con la realidad. Frente a esto, usuarios y trolls de redes compartieron su nombre y la descripción que de ella hizo la IA; e incitaron a la violencia contra su persona.
Aunque sean desmentidas, las noticias falsas que se viralizan, generan un espiral de odio casi imposible de revertir ¿Qué remedio proponen para eso los gigantes tecnológicos?
¿Cuál es la responsabilidad de las empresas de IA en la reproducción de una mentira? En este caso en particular la activista no se encontraba geográficamente en ese lugar ¿Qué hubiera pasado si una mentira similar se hubiera reproducido en un lugar en el que sí estaba presente? ¿Cuáles son los parámetros para darle veracidad a hechos que no tienen asidero en la realidad, sólo porque lo dice la IA?
Es significativo y preocupante que el objeto de la agresión sea una mujer y militante ambientalista siendo que, en este contexto, son las mujeres militantes ambientalistas de Latinoamérica las que vienen desde hace años sufriendo persecuciones de todo tipo que han llevado incluso al femicidio de algunas de ellas, como la recordada Berta Cáceres. Hoy, con el uso de las tecnologías, los brazos que ejecutan y promueven esas violencias se han extendido y es inimaginable cuál es su real alcance.
No resulta azaroso que esto suceda en un tiempo geopolítico alterado por el crecimiento de la Derecha al cual el gobierno argentino profundiza su alineamiento en términos de políticas de seguridad global que amplían la vigilancia y la persecución de perfiles disidentes. Los "Acuerdos de Isaac" con Israel, el DNU 941/2025 , la cumbre en Washington que reinstaló el fantasma del "terrorismo de extrema izquierda" señalando a organizaciones latinoamericanas, y, finalmente, el protocolo de fiscales que habilita investigar conductas "previas" a un ataque, encienden una señal de alerta: asistimos a la construcción de un "enemigo interno" donde perfiles como el de Flavia (politóloga, feminista, ambientalista y antifascista) quedan expuestos no solo a la violencia digital espontánea, como lo es la promoción de información falsa y linchamiento, sino también a una maquinaria institucional de ciber vigilancia que amenaza con perseguir la militancia social y ambiental en nuestra región.
Es fundamental activar todos los mecanismos de resistencia ante lo que se nos quiere hacer aceptar como la infalible herramienta que ordenará nuestras vidas; y que al parecer lejos está de eso y más bien es un monumental negocio de unos pocos que - si no es controlada, regulada y dotada de parámetros éticos - será cada vez más un instrumento de control, violación de los derechos civiles, mentira, persecución, criminalización y violencia a favor de los poderosos.
¡Si tocan a una, respondemos todas!
