APDH se hace eco de lo recientemente manifestado por la Red Antinuclear de Argentina (RADA) con respecto a robo y desaparición en Rosario de una fuente radiactiva de Cesio 137 de uso sanitario
Queremos expresar en primer lugar: que este elemento NO es inofensivo, como expresan las autoridades.
En segundo lugar: que este elemento genera radiación beta y radiación gamma (por su degradación) lo que daña la salud de las personas poniéndolas en riesgo severos de muerte o de desarrollar enfermedades mortales como el cáncer.
En tercer lugar: Que el Cesio 137 tiene especial capacidad para disolverse en agua, por lo que puede contaminar acuíferos desde donde se podría proveer la población, generando esto una situación de alto riesgo ambiental.
En cuarto lugar: que los riesgos que RADA describe no son riesgos pasajeros, la capacidad de degradación radiactiva del Cesio 137 y su riesgo para la salud humana se estima que duraran por más de 300 años.
En quinto lugar: para el Cesio 137, como para otros elementos aturales como el uranio 238, o el radón 222, “no hay ninguna exposición con riesgo cero. En el año 2006 las Academias de Ciencias de los Estados Unidos establecieron que el riesgo de desarrollar cáncer, por ejemplo, aumenta en forma proporcional a la dosis, sin que exista un nivel de radiación tan bajo que sea totalmente inofensivo.
En sexto lugar: Que en 1987 en Goianía, Brasil, una fuente sanitaria con cesio 137 fue olvidada por las autoridades de un hospital y generó la muerte de 4 personas y 249 personas dañadas por radiación.
Y en séptimo lugar, APDH denuncia que la actitud de minimizar los riesgos no ayuda en alertar a la población sobre los riesgos reales a los que está sometida y EXIGE que el Estado ponga el máximo esfuerzo en recuperar la fuente radiactiva perdida para garantizar la salud colectiva y ambiental de la población.
